sábado, 30 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL ( 8 )


Me cruzaba los labios con el índice de mi mano haciendo una cruz en mi boca cuando sentía las miradas de mis conciudadanos, como queriendo decirles: " Se mira pero no se habla... ". Además salía a mis nuevas obligaciones ya con mi mirlo en el hombro, con mi amigo me sentía mas seguro, emocionalmente autosuficiente, fue por eso que ahora me sellaba los labios con el dedo.
"¡ Oye, parece que soy una atracción.! " Le decía a mi pájaro y la gente por primera vez se ponía rojo de moflete, y uno de ellos me ofreció un cigarro y me dijo que era del barrio e hijo de la Puri la estanquera, que vivía a una esquina de mi pensión y que cuando quisiera lo llamara, me dijo que estaba de descanso y que él hacía imagenes para la tele, que si me animaba a salir en un reportaje de los suyos llamara al número de teléfono que había impreso en una tarjeta muy mona que me entregó.
Le compraba pipas peladas al mirlo y yo me ponía en la Bodeguilla... " Caliente yo por dentro ríase la gente ".
Me gustaba leer todo el papel que encontraba por el suelo para practicar con la lectura y así informarme de lo que pasaba en el mundo, aunque hubiera pasado hacía un mes, a mí me daba lo mismo esa fijación que tiene la gente con el tiempo, siempre con ganas de saberlo todo al minuto, al instante en que se vive.
El ayuntamiento de Barcelona me permitía la mendicidad, porque así bajaba el número de mendigos, lo que nos sobraba a mi y al mirlo , se lo dábamos a los compañeros de miserias, los cuales directamente se limitaban a esperarme desde tempranas horas de la mañana en la Bodeguilla. Desde luego, por fin se me quería aunque fuera en lo marginal de Barcelona.

miércoles, 27 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL ( 7 )


... Cuando vino mi tía abuela para el último adiós, mi abuela llevaba tres dias enterrada, en ese tiempo de espera yo me sentía muy solo, echaba mano a los dineros que escondió mi abuela debajo del colchón.
Y me imponía mis obligaciones diarias, llevaba esos tres dias comiendo huevos fritos o duros, la tortilla francesa me salía revuelta, la carne se me quemaba o me quedaba cruda, ¡ vivía a base de huevos !.
Cuando tocó a la puerta la hermana de mi abuela lo primero que hizo fue vender la casa que amenazaba ruina pero con una muy buena ubicación y coger los dineros del colchón... luego me ví llegar con el mirlo escondido en un bolsillo interior de mi ropa, a una estación de trenes inmensa, a un sin fin de calles y casas muy altas y la gente no me miraba por la calle...
... Integrarme a la gran ciudad no me costó ningún esfuerzo, pues soy una persona que nunca ha estado integrado en nada, no tengo presiones aunque parezca mentira, eso si, por lo menos Barcelona era más permisible con mi fealdad y solo a veces cuando pasaba algo de tiempo les importaba mi presencia. Me producía una sensación rara que no se metieran con mi cuerpo e incluso tenian un especial querer hacia mi, pero esto me sucedió todo cuando por circunstancias ajenas a mi tuve que hospedarme en una pensión cutre entre la catedral y las ramblas. Allí fue donde me hice mendigo de profesión y me daba para vivir sobrádamente.

martes, 26 de mayo de 2009

NO HAY MARCHA ATRAS



Volver a ése regreso de retales que marcan imágenes vividas. Esos recuerdos que el tiempo emborrona y enmascara para salvaguardar la frágil estancia en el presente, para mantenerse sí o sí en una fina linea de coherencia y emoción, no hay doma de tiempo en el sentimiento.
Esos viajes astrales al pasado... aquellos cruces de caminos con incertidumbres, que marcaron cambios sustanciales en aspectos de mi vida presente.
Son vistos ahora desde la proyección del instante, como un halo de esterilidad y una impotencia endémica de no poder transformar lo inamovible.
Siendo lo que soy sin haber sido otro, sólo queda no destrozarme en la misma piedra.
Evaluarme no puedo aunque quisiera, jamás desandaré lo andado. Intentaré mirar menos al suelo para poder otear el horizonte.

Culpa y Chester.


Dorothy se acostó, con la mente en estado de insomnio y el cuerpo dormido. A su cama acudieron tormentas de dudas que la distanciaron de un plácido descanso y, sobre todas, una que ronroneaba sus remordimientos, convirtiéndose en diosa de ellos e instaurando un nuevo reino, LA CULPA. Por casarse con un hombre al que no amaba, por dejarse ir y dejarlo marchar, por negarse al deseo y tener que buscarlo en atajos, cuyos vértigos, no merecieron nunca la pena. Culpa por sentirse hueca ante tanta nada, por desconocer completamente a su, hasta entonces, marido; culpa, incluso, por tener la sensación de estar conociéndose a sí misma ahora……en estos momentos en los que todo parece fragmentarse a su paso, siendo ella misma el ojo central del ciclón que la envuelve.

John salió a la calle para fumarse el último cigarrillo del día, cada calada que daba le llegaba hasta la suela de los zapatos. Ganas y orgullo en cada trago de humo que inhalaba, saturándole de nicotina hasta el alma. La farola, que le servía de apoyo, chocaba su luz contra un Chester sin boquilla sostenido por una sonrisa.

lunes, 25 de mayo de 2009

John dignificándose.


-Siento lo ocurrido, en realidad yooo……
- John, lo pasado pasado está, de hecho ya ni lo recuerdo.

Se sentaron a cenar en una mesa tan reducida que bien podría servir de atrezzo en la casa de los siete enanitos. Sándwich de roastbeef para ambos, apenas había tiempo para el hambre. Hablaron de la imposibilidad de contactar con el número del móvil del señor Parker, la extrañeza que ambos compaginaban al enterarse que nunca se había alojado en el hotel ningún Labaron Parker y la completa incertidumbre de averiguar que en Ouchita nunca se ha celebrado ningún simposio ni foro ni nada por el estilo y menos aún odontológico, la capital de Little Rock absorbía ese tipo de actos en todo el estado.

- No lo entiendo, Dorothy, quince años casada con un hombre que cada año acudía a un lugar inventado para asistir a un evento imaginado. Quince viajes no hechos o hechos a otro sitio para, evidentemente, asistir a otra misión que no tiene nada que ver con su profesión. No entiendo como usted, una mujer tan intuitiva…..
- LE EXIJO QUE NO ME JUZGUE, JOHN. No se crea con autoridad moral sobre mí, no la tiene. Le pago para encontrar a mi marido, para saber de él, las causas de este misterio tan horroroso que está partiendo mi vida en dos. Se nota que no ha estado nunca casado. Convivir con alguien no significa, en absoluto, conocerlo todo acerca de ese alguien y si tengo que enseñarle cosas tan obvias a estas alturas creo que vamos a perder mucho tiempo. No dispongo ni de ese tiempo ni de esa paciencia.
- Discúlpeme, no pretendo juzgarla. Solo intento averiguar motivos que den luz a este caso, todo mi interés es resolverlo. Si se siente invadida lo siento, de hecho en cierto modo necesito invadir su vida para llegar a conclusiones. Posibles amantes, negocios turbios, enemistades……sí, Dorothy, estoy en la obligación de invadirla. Intentaremos ir con más tino y delicadeza, pero requiero toda su entrega y para ello debe intentar morder su rabia sin parapetarse en ella.

Por primera vez, desde que se conocieron, John cosechaba una victoria que le sabía a magia. Como persona no podía, ni por asomo, competir con Dorothy, pero sí como profesional. Valuarte de toda su fuerza donde se sentía de plomo en un orear de briznas. Sintió que Dorothy reconstruía la imagen que de él tenía, le ensanchaba en su mente al tiempo que ceñía su mirada para concentrarse en aquellos ojos de agua que tanta sed le empezaban a dar.

domingo, 24 de mayo de 2009

CARCAJADAS


Era muy " carca ", demasiado anacrónico para pulular por aquellos sitios sin ser observado por los chavales, que atiborraban con frenesí la pista de baile del disco-pub " METE LA PELVIS ".
Morgan Mérkury, paquete prieto y rondando los cincuenta, siempre demoraba su entrada a " METE LA PELVIS ", con el fin de ser el centro de atención de las deliciosas miradas de aquellas divinas criaturas. Morgan Mérkury se acomodó en la barra, su cubata de cocacola le estaba esperando, tomó un sorbo e hizo el ritual acostumbrado, se subió los leotardos negros ceñidos hasta la altura del ombligo, se palpó el bulto y con el cosido que ensambla la costura del leotardo se divdió la bolsa, acomodando un huevo a cada lado. Volvió a sentarse en el taburete no sin antes eruptar virílmente amortiguando sobremanera el inmenso pedo que luchaba por salir de su prisión hasta silbar libre por entre las hemorroides.
Con el quinto cubata en el cuerpo, el ir a la pista de baile era una tentación que no puso freno, se alzó al pedestal con las gogos. Se subió de nuevo los leotardos hasta el ombligo, marcando paquete, empezó a mover la pelvis acompasando a la vez glúteos y caderas. Estaba sonando El tractor amarillo, era feliz con la plasticidad de su pedazo de cuerpo en acción, ejecutando el apoteósico baile, observado por aquél público de miel...
El bulto se le puso duro y el culo flojo, de tanto agitar el cuerpo en el pedestal se le escapaban los pedos. Los chavales a lo primero se reian pero luego el olor a mierda los espantó de la pista, era insoportable. Morgan Mérkury se reía de si mismo a carcajadas.



viernes, 22 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL ( 6 )


Abuela, pero mira aquí me tienes y el Jesús ése que el cura tiene en el altar aún lo pasó peor.
-Abuela ahora que no me llevan a servir a la patria quiero decirte, después de merendar, algo que me importa no sabes cuanto.
- De que se trata, no me tengas en ascuas.
-Que el mirlo del naranjal ya me come en la mano y se sube a mi hombro, yo lo amaestro como ése Angel Cristo, ése de la tele de los sábados, si abuela, ése que doma leones con trozos de carne. Yo, abuela, me pongo granos en mi hombro y viene a comer y luego se queda quieto en el terraplén de mis huesos...
... -Abuela, yo no soy un inútil aunque el ejército me lo diga, yo compro el pan y lo que se te olvida del supermercado, sé leer y escrbir. Y Jesús siendo además de hermoso, el hijo de Dios, lo pasó peor que yo. ¡ Que buena eres abuela !, eres como una santa, aunque a veces se te ve el plumero ardiendo en el infierno cuando te enfadas...
... -Ahora que no seré soldado, seguiré comprando el pan y trayéndote esos olvidos que tienes del supermercado, que luego casi no usas en las comidas. Me da miedo verte resecarte, menos mal que tengo el televisor.
La gripe de mi abuela no terminaba de dejarla y cuando creía que mejoraba volvía la fiebre con su recaída y quedaba tiritando en la cama. Vino el boticario y tras él el doctor, llamó a una ambulancia que viniera, me montaron con ella, fuimos al hospital, la llevaron adentro. Me quedé fuera esperando, yo a un lado y la gente al otro extremo, pasado un largo rato me llamaron y me dijeron si tenía algún familiar la fallecida aparte de mi, les dije que mi tía abuela...

ROMANTICOS


Transitas con zancada larga
tu camino corto,
a veces te templas y otras eres frenesí.
Visionario, huyes de la realidad
tras esa imagen virtual,
no hay tiempo en tu eternidad.
Onírica inmensidad
amamantando visiones
que dilatan y comprimen
la formas sentidas de tus latidos.
Cuando tu corazón
se convierte en un reloj
ya no hay vuelta en el tránsito.

Se lo dedico a la pandi de Egipto ( Juanita, Yolanda, Paqui, Lucía, Ana, Paco y Juanfra ).

John a flor de piel.


Habitación 347, tres plantas desde el bar que nunca supo cómo las subió, si en ascensor o a pie. Se apoderó de él mismo cuando se sentó en la cama a reflexionar sobre la escena que había protagonizado……hundido en su propio agujero, John, no podía caer más bajo. Le era muy familiar esa sensación cruzada entre la frustración y la vergüenza, como un maldito cocktail creado por él mismo.

Ya desde pequeño se aficionó a ese tipo de cocktails y tan solo su madre sabía rescatarlo con un “ojos blandos” que le invadía la memoria para devorar todo su dolor. El día que encontró a su madre sin vida, a su regreso del colegio, fue el día en que se quedó con la memoria desnuda.

Él solo quiso sentirse especial ante la deslumbrante Dorothy y agradecer al destino haberle permitido presenciar ese momento en vivo…..pero no supo y se vino abajo ofreciendo un accidente gástrico, sus tripas a flor de piel en un pasaje en el que nada pintaba la piel por una hermosa saturación de flor.

Ya llegó el tiempo de resucitar de entre los muertos en vida, solo una causa entre ceja y ceja……encontrar al señor Parker.

jueves, 21 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL


( 5 )


... Criatura mía si me pasara algo como morirme, debajo del colchón tengo dineros, aunque a tí de poco te servirán, ¡ anda vete ya ! que me muero de arriba abajo.
Cuando llegué, tenía el medicamento esperándome en el rellano de la puerta de la izquierda y una voz al otro lado me dijo :
- Eso es lo de tu abuela.
Yo le dije :
- Mi abuela le manda recuerdos, y se acuerda de Usted...
Le escribí la carta esa pá mi tía abuela, parece ser que no se llevan nada bien por el asunto de esta casa heredada. En la espera de una contestación de la de Barcelona, a mí me vino la citación para incorporarme a filas, cuando fui a la caja de reclutamiento me dieron por inútil y un policía que había en la puerta con unas trinchas blancas me dijo cuando iba a entrar:
- ¡Oye tú ! mas respeto al ejército y a la patria, a ver si nos vamos quitando la careta.
De regreso de mi viaje, porque viajar en transportes públicos siempre supone inconvenientes, yo me preguntaba en mis adentros: "¿ Por qué cuando tengo que viajar yo, que es bien poco, le da a toda la ciudad por viajar y cuando llego a sacar billete ya no hay plazas ni en autobuses ni en trenes ?"...
Los viajes me los hacía con un vecino amigo íntimo de mi abuela en su coche rojo y grande.
Se ponía de muy mala hostia cuando mi abuela le pedía ese tipo de favores...
-Abuela, el ejército español piensa que soy un inútil para ellos, y aquí me tienes.
-Pero criatura mía, ¿ te han dado alguna explicación ?.
-No, me han visto entrar y nadie hablaba y luego un tío con barba y muy mala leche me ha dicho, " ¿ Pero dónde vas tú con esa cara por la vida ? ", me ha acuñado el librito y me ha dicho que me fuera de allí y que Dios me acompañe, que ni la patrona del ejército ni ná de ná y que hay " médicos plásticos " de cirugía que algo harian conmigo.





miércoles, 20 de mayo de 2009

Más (o menos) de John Harray...


Como una alucinación. Un ente atrapado entre la fantasía y la realidad. Inverosímil criatura que partía en dos la visión de John y creía debatirse entre las nubes y el cielo sin saber, ni querer bajar, de donde se encontraba en ese mismo momento, sin importarle en absoluto aplastar sus huesos contra el suelo en la caída…….apareció Dorothy recién duchada de viaje. Su piel, aún empapada, latía en luces y sombras, una fragancia de almizcle y regaliz se apoderó del ambiente del bar y todo parecía irreal y soñado por su grado de perfección.

John no consiguió apartarse la copa de los labios, quizás por el impacto o quizás a propósito, recurrió a su bourbon como parapeto y allí atrincheró su boca en un gesto inmoral de deseo precario. Sus ojos cerrados por destinar todo el trabajo al olfato, sus mejillas con un rubor olvidado, un pie en el taburete….el otro al aire, sin dueño ni aposento, sin rumbo fijo, sin plenitud de tierra……un acomodo etéreo servía a John de acicate, mutándose en un equilibrista de sensaciones al que él mismo aplaudía desde su asiento circense.

Tanta tensión no cupo entre su pecho y espalda, sintió sus oídos taponados y un leve mareo frío le recorrió, cual escarcha, por su semblante apartado. En el preciso momento en que su pie aeroplano aterrizó en el mármol, el vientre se le soltó de su ánimo y cabalgó un estruendo entre el asiento y su ano……y se elevó!!!....de tal modo que copa, bourbon y deseo precipitaron su rumbo para aparecer estampados a lo largo y ancho de sus perneras.
- Por Dios!, señor Harray, es usted un grosero y un ordinario. Haga el favor de irse a su habitación para adecentarse un poco.

TU NOMBRE DE MUJER


Sosegado, quieto y perenne
es el sonido de mi paz.
Tiernas caricias de minutos estancados
son el estanque de mis fantasias,
involubles e inmortales.
Gozos personales de mis angustias muertas.
Soluble ante una caricia
busco el llanto, una pena de refugio.
Tu sonrisa me define
flotante en un mar de olas,
a la orilla del vaivén danzaré
mi amor lunático.
Diferido e indirecto te hablo del ayer,
y susurro ahora,
tu nombre de mujer.

para Anucurrysky.


martes, 19 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL


( 4 )


No sentí nada especial con el roce de sus gordos labios, el vino me dió calores y cuando pude escapar de la abuela me fui directo al cuarto. El mirlo no me comía, estaba como triste, tenía que meterle la comida en el pico y no sé, aquello era el principio de una alianza fuera de prejuicios y tapujos, empezaba a sentirme como el enfermero, el camarada, el amigo. Había algo profundo entre mi mirlo y yo, aquello no era casual.
Mi abuela me cogió un día, cuando estaba con gripe y me dijo:
- Quiero que vayas al boticario y que te dé algo para la fiebre, no entres por donde los clientes, toca la puerta pequeña que hay a la izquierda. Y saldrá la criada que tiene y te dará el medicamento, no hace falta que lo pagues, y date prisa que luego quiero que me escribas una carta pá mi hermana, tu tía abuela que está en Barcelona, ¡ ale ! corre mi niño y dile a la Vicenta cuando te entregue el medicamento que me acuerdo de ella.
- Abuela, ¿ sabes una cosa ?, no quiero crecer, no quiero ir haciéndome viejo.
- Creo vida mía que te voy a mandar en cá de mi hermana, a ver si Barcelona es mas generosa con el mal que te tiene, mi niño, se puede ser eternamente joven sólo con desearlo, el tiempo sólo reseca el cuerpo, todo está en tu cabeza, no pierdas lo puro que hay dentro de tí, que no hurguen dentro. Tu envoltorio ha salido defectuoso pero tu corazón ama más que ésos de risa fácil, tu abuela con los años se esta volviendo chocha. Y ahora corre al boticario que la fiebre me hace desvariar y digo cosas que ni yo misma entiendo. Eso sí, recuérdame de escribir a mi hermana. Antes de irte mójame este paño con agua fría que ya no me hace nada...

Paula soñando.


lunes, 18 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL


( 3 )



" Seguro me querrá como yo a él, será como un rapto, pero el mirlo no lo sabrá nunca, seguro que con el tiempo y buena comida llegará amarme y al final se posará en mi hombro como si de la rama de su casa se tratara. El mirlo apreciará todo el amor que encarcela mi cuerpo. "
En el último domingo de Pascua después de mis obligaciones, me fuí al naranjal y ví lo que llevaba tiempo esperando, ví al mirlo aguardándome un poco agotado de tanto ajetreo con la red en mi trampa. Lo desenredé y sus latidos me golpeaban la mano y parecía que me chillaba, estuve unos segundos dudando de mi conducta, me sentía un poco como esos secuestradores que veía a veces por el telediario, no sé, hubo ceniza esparcida en mi alma que me hizo tener la sensación de estar pecando. Había en mi conducta una agresión no penada que mi conciencia ralentizaba y su plumaje ardía de calor. Lo metí en una jaula que yo mismo construí con los alambres que sobran de las cercas. No llevaban pinchos mi jaula, con los alicates enderezaba las puas y me acordaba de la corona de Cristo y del cura de la iglesia, que a veces iba a casa de mi abuela a darle fuerzas de fé desde la partida de mi madre al más allá.
Mi padre seguía en paradero desconocido, hasta que el tiempo lo hizo invisible, su ausencia acabó borrando lo recuerdos y nunca mas se supo de él ni ganas que tuvimos...
Ya entrada la tarde vino mi abuela, me hizo una tortilla francesa con un tomate troceado y olivas partidas y dijo:
- Toma bebe este vino añejo por tu madre, que ya está donde tiene que estar, criando malvas. Ven con tu abuela que te dé un besazo, ¡ criatura de mi alma !.


jueves, 14 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL


( 2 )


No fui al colegio, hubo protesta y cierre del centro educativo cuando se inició mi propuesta de ingreso, era muy fuerte para profesores, padres y alumnos soportar mi fealdad, horrenda creación, oséa que mi abuela con su luto eterno y solemne,agarrándose a su paga de pensionista y a una casa que se caía a trozos de la herencia de su padre se lo hizo con su nieto feo y me trajo a una maestra en paro. Me daba clases sin pestañear, muy eficiente, siempre me hablaba dándome la espalda,aprendí a escribir y tambien a leer, luego se fue. Dando como pretexto que más tiempo a mi lado le haría cambiar su personalidad, se creía una top-model cerca de mi horrenda fealdad, y ella en el fondo sabía que tampoco era para tanto, y fue por eso su adiós.
Viviendo con mi abuela yo tenía al día dos responsabilidades básicas y necesarias, iba a por el pan y tambien al supermercado en la calle Zorrilla, estaba a dos manzanas...
... Tanto la panadera como la dependienta del supermercado me atendian con lástima pero con un transfondo de amor, por el roce y mi categoría como cliente. Por ser un rostro mal conjuntado,
el trato de ellas hacia mí era especial, algo que me hacía sentirme vivo aunque no deseado, eran consideradas en la forma, algo muy de agradecer.
Cuando me iba con lo comprado tanto de un sitio como de otro al exterior de la calle, sentía a mis espaldas risas apuñalándome, algún comentario lascivo que mis oidos captaban, sabian mi recorrido, siempre hacía el mismo. Me escupian algunos a la cara y yo en lo más hondo sabía que amar era la única esperanza. Una vez me deprimió el envoltorio que me tiene y no fue agradable, era capaz de insultar al mismo Dios que el cura tiene encima del altar, me sentí agresivo y mi fealdad aumentaba.
Se agrandaba en mi cara contraída o desconjuntada o tal vez en mi alma había un hongo maligno que me podría la vida. Y fue por eso que a la hora de la siesta y cuando mas plomizo era el sol yo me iba a las afueras. A mi pueblo lo bordea en su exterior un polígono de fábricas que hacen zapatos y luego un poco mas allá hay naranjos y mas naranjos, es un sitio mixto, venden naranjas a España y tambien al extranjero, viene mucho moro a llenar cajas y tambien a las fábricas...
... Y era por eso que cuando mas apretaba el sol y a la hora de la siesta me iba a los naranjos a ver el vuelo acrobático, casi suicida de los negros mirlos y pensé para mis adentros que el único amigo que tendría no sería de mi especie, hice un bebedero con una red para atrapar algún mirlo sediento, seguro de que un pájaro no enjuiciaría mi fealdad.

miércoles, 13 de mayo de 2009

BELLEZA SUBLIMINAL


( 1 )


Cuando nací, mi madre cogió la depresión post-parto, empezó a descuidarse hasta quedarse muda, se posó muy quieta en su sofá balancín con una mirada lejana, muy muerta. Había que limpiarla todos los dias, necesitaba una atención especial, a mi madre le daba lo mismo cagarse encima, necesitaba de alguien que la cuidase y mi padre no estaba por la labor.
Mi abuela, su madre, cogió nuestras vidas por las riendas, era su única hija, además su yerno era un pendón.
Mi padre, albañil de oficio, enganchado al vino del bar de la Juani y al burdel que había al lado de la gasolinera. Solo lamentaba de toda la historia de m nacer, la depresión de mi madre, el estado de su casa, sus comidas y el polvo gratis de los sábados, osea, que cuando mi madre se dejó perder, él se fue y mi abuela cargó con mi fealdad...
... En esta ciudad que me vió nacer corre un dicho muy popular, que dice: " cmo te acerques al feo de la Felisa horrendo serás. " Y otros dichos parecidos, mis paisanos me miraban a distancia y eso era para mí el pan del día, sufría a medias ese alejamiento popular, los espejos de mi casa les daban la razón.
No le faltaba nada a mi rostro, pero todo en él estaba mal conjuntado, era consciente de mi fealdad, tenía ojos para mirarme y lo que veía no era de mi agrado, en fin, crecí hacia mi adolescencia, siempre escondido de la curiosidad de mis vecinos.

martes, 12 de mayo de 2009

BRIZNA


Quisiera alentar, airear hasta expandir esos bríos de briznas que nacen, cual latidos hasta la reverberación de un mundo imaginario... ideal conato de vidas que laceran vivencias.
Necesito vocear el secreto más oculto, ése que surge con grilletes, reo de mis miedos, aquí te hallo y te arrastro, te libero a la vida de otros hasta quedarme quieto y solo en la nada, meciéndome el viento de tus pensares.
Soy tan insignificante que me vuelvo brizna en otros corazones, siempre en suspensión, soy aire en vuestros soplidos, sonido silbado del mundo, un reflejo de luz que proyecta un encuentro con el astro rey desde el espejo mismo de mi supuesta alma.

Maldita décima de segundo.

No sé quién es más tonto, Antonio, si tú por dejarte llevar por ella o yo por creer que hay seres que nunca mueren. Por estar seguro que no hay mayor error en la vida como la muerte y caer en ella es siempre para los demás, no para los mitos a los que uno cose a su alma de por vida. Contigo aprendimos muchos a amar, es una canallada dejarnos así, sin abrigo ni manto que sustente tanta desnudez. Desde la rabia te digo que ya no hay sitio de recreo que mantenga en sosiego nuestra entrega, tu gemido de voz, tus pellizcos constantes. Que los gigantes no mueren, Antonio, que los gigantes luchan a muerte…..no es lo mismo, nada que ver.
Maldita décima de segundo que no dejó tregua a otras más.
Por mucho que viva no olvidaré nunca el concierto al que fuimos a verte; a los pocos días de fallecer Marga; entraste enmarcado por tus músicos frente a nosotros (lo recuerdas, Olga?), ni pasos te regalaba tu cuerpo, te sentaste y una hora de magia corrió por nuestro oídos y pieles, nos transportaste a parajes insólitos que parecían hermanos en sensaciones……seguramente por deseados. Comprendí que no te quedaba vida después de tanta entrega, que vaciarte era lo justo y en ese momento supe que eras mi mito, mi ser inmortal, literalmente imposible morir tanto en vida.

jueves, 7 de mayo de 2009

UN TIO RARO


Era poeta, un loco de atar que nadie recluye en el olvido, el amigo íntimo de la absoluta soledad...
Eres un referente, una diferencia sustancial del concepto, un enigma eterno por descifrar. El código donde transitan con avidez ésas almas de corazón, ésos seres que buscan su interior en el reflejo de tus versos.
Soliviantas con terciopelos las asperezas que desasosiegan, canto rodado de milenios que gira en el espacio, irradias fuego que fascina más allá del tedio de lo cotidiano. Me provocas en cada poema una brevedad eterna de liberación, mi ciudad enladrillada por un instante deja de existir.

LA NIÑA NO TIENE MOMENTO


Esa lágrima que infravaloraba la textura de tu mejilla en su deslizamiento pueril, no sabias sufrir, nadie te enseñó a amar. Eras un jarrón precioso que albergaba flores de plástico. Se partió tu uña pintada y el mundo oscureció ocluido en tu lágrima de cocodrilo.